TRILOGÍA CASA CAMPO
EPISODIO I: VUELTA A LA CASA DE CAMPO.
El pasado domingo día 12 de Mayo se celebró en Madrid la V Vuelta a la Casa de Campo, conocida popularmente como "la vuelta a la tapia". La tapia fue ideada en el s. XVIII por el arquitecto Ventura Rodriguez, con el objetivo de "blindar" la finca de los reyes ante el acoso de intrusos y cazadores furtivos. Había oído hablar de esta ruta por el gran pulmón de Madrid hace unos cuantos años, gracias a El abuelo. La distancia es un poco atípica, 16,5 km. pero el lugar es perfecto para correr. Se recorre la Casa de Campo en sentido contrario a las agujas del reloj.
Las clasificaciones se pueden ver en: http://www.outsidecomunicacion.com/corricolari/eventos/casacampo/clasificacion/casacampo.pdf
Solamente nos animamos a ir Gargantas y yo (9 Dedos). Los demás estaban descansando de la paliza que nos dimos en La Jarosa la tarde anterior. Aparcamos el coche y nos dirijimos a la salida buscando el solecito. Hacía muy buen día pero a esas horas el sol se agradecía.
![]() |
| Foto de rigor y cada uno con una equipación. |
![]() |
| Recorrido. |
![]() |
| Perfil. |
![]() |
| En la salida. |
Salimos tranquilamente ya que los primeros kms son llanos. Empecé con mis molestias en la pierna derecha. El fascia lata me decía al oído "acuérdate de Edu, el fisio... acuérdate de Edu, el fisio... acuérdate...". Los 4 primeros kms los hice en 20´justos, una media de 5´el km (me acordé del Tanque que también clava los tiempos). A partir de ahí la carrera empezó a endurecerse y las molestias en el fascia desaparecieron. Corríamos con la famosa tapia a nuestra derecha, y sobre el km 7 cruzamos las vías del tren. En esos momentos todos buscábamos la sombrita. El sol picaba y la carrera también.
Empezaba la zona de los toboganes. Los primeros son los más largos y los más duros, y fué ahí donde mis sóleos y mis gemelos me gritaban "acuérdate de Zapatitos... acuérdate de Zapatitos... acuérdate...". El ritmo que llevaba iba bajando y los dolores subiendo. En las bajadas aumentaba la zancada y entonces fue donde mis rodillas y mis tobillos me repetían "acuérdate de Vulkan y Linternas... acuérdate de Vulkan y Linternas... acuérdate...". Perdí la cuenta de cuántas veces subí y bajé los dichosos toboganes. El biceps femoral también se quejaba "acuérdate de Messi... acuérdate de Messi... acuérdate".
![]() |
| Gargantas algo sufriría, digo yo. |
![]() |
| Yo sí que sufrí. |
En mitad de los toboganes y en el km 11 estaba el avituallamiento. Cogí una botella de agua y me tomé mi gel tranquilamente, bebí agua y proseguí la marcha. Numerosos paseantes, senderistas (como en La Jarosa), corredores en sentido contrario, ciclistas e, incluso, gente a caballo nos animaban perplejos.
Una vez le dimos la espalda a la, ya cansina, tapia, cruzamos por un estrecho puente centenario. Nos quedaba la subida del Zoo bordeándolo por la parte de atrás. Y es ahí donde hay una pequeña rampa que la subes con ganas pensando que es la última. Pero giras a la derecha y veo la pedazo de cuesta que me queda todavía. Las piernas me gritaban "¡¡¡ te acuerdas ahora de La Jarosa... te acuerdas ahora de La Jarosa... te acuerdas...!!!. La subí gritando aún más fuerte que mis piernas. Arriba cogí aire, tranquilicé a mis piernas sabiendo que era bajada y llano lo que quedaba. Parte final asfaltada (como la primera parte) en ligero descenso. Después de recuperarme, exprimí un poco más a mis debilitados músculos. Los últimos 2 kms los hice en 4´50´´, pero los últimos 500 metros en 4´19´´. Una locura o, simplemente, estoy zumbado. Total: 1h 26´06´´. Gargantas lo hizo en 1h 12´.
Bonita carrera, que yo mismo me la hice más dura de lo que ya es. Pero salí contento por dos cosas: la fascia lata me aguntó como un jabato y segundo que hice la carrera junto con algunos de mis compañeros de equipo, por lo menos me venían a la mente y creo que me animaban jajajajaja.
Después de la carrera tocó ducha en casa y Gargantas al Faunia y un servidor al Parque de Atracciones. Que pena que esos kms no puntúen.
![]() |
| 9 Dedos sufriendo. |
Toda Trilogía tiene un principio, y así fue como se inició ésta.







































